Ser un perfecto imperfecto.

15/05/2011 | Autor: | Archivado en Gastronomía

Me he quedado sin saliva.

Tengo la boca completamente seca.

Mi arsenal de palabras se ha agotado.

Mi cerebro es incapaz de hilvanar una sola frase.

Lo he dicho por activa.

Lo he repetido por pasiva.

Pero no me escuchan.

Quizás es que no comprenden.

A pesar de mis claras intenciones.

De mis considerables esfuerzos por hacerme entender.

He repetido hasta la saciedad que no me interesa lo que me ofrecen.

No quiero, lo que con insistencia un día sí y otro también tratan de venderme.

Machaconamente, MUY MACHACONAMENTE.

Aunque sea muy bueno para mí.

Eso es, lo que quieren hacerme creer.

Pero no me lo trago.

A pesar de los supuestos beneficios que puedo obtener.

¡No quiero más ofertas!

¡No me interesan más gangas!

¡No me gusta la perfección!

Ni la busco.

Me quedo con mis defectos, sin dudarlo.

Ni los vendo, ni los cambio.

Los quiero todos y cada uno de ellos.

Son míos solamente.

Viven a mi lado desde hace mucho tiempo.

Creo que les he cogido cariño.

Y se irán cuando tengan que hacerlo, no antes.

Y mucho menos por Decreto-Ley, de otros.

El camino de la perfección no está señalado en mi recorrido.

La carretera de la santidad no aparece en mi hoja de ruta.

La autopista hacia el cielo, al menos la que yo conozco, todavía la están asfaltando.

Prefiero mi bendita imperfección, aunque me lleve por caleyas llenas de baches, piedras y charcos.

Quizás me moje los pies de vez en cuando.

Puede que en otras ocasiones tropiece y me caiga al suelo.

Incluso que con una mala pisada, me retuerza dolorosamente el tobillo.

Pero al final, cuando estamos atentos a los continuos giros del camino, se aprende de los propios errores.

Es la mejor enseñanza que la ruta diaria nos puede ofrecer para saber aplicarla nosotros mismos.

Fran Álvarez

Blog El último que apague la luz

Artículos Relacionados

  • 17/05/2011 -- Yo no quiero ser como tú.
    No quiero ser como tú. Quiero ser como yo. No quiero tu perfección. Quiero mis defectos. Son sólo míos. Me pertenecen. Prefiero equivocarme. Aprender de mis errores. Prefiero rect...
  • 10/05/2011 -- Con el paso cambiado.
    Si hacemos un pequeño ejercicio de creatividad mental, y nos imaginamos que en el interior de nuestro cerebro, tenemos un reproductor de música (formato a libre elección), con un ligero esfuerzo, podr...
  • 10/05/2011 -- No pasa nada.
     No pasa nada  por ser políticamente incorrecto. Peor es, ser políticamente idiota. No pasa nada por ser un permanente ingenuo soñador. Peor es, ser un continuo e insaciable imbécil. No p...
  • 29/01/2012 -- Optimizar las páginas de error 404
    ¿Cuál es la idea de una página de error 404? ¿Es simplemente darnos a conocer que la página que hemos solicitado no ha sido encontrada? ¿O puede ser más que eso? Razones más comunes de la Págin...
  • 12/12/2011 -- Sol y Nubes.
    Dice el psicólogo y pedagogo Bernabé Tierno en su estupendo libro “Optimismo Vital”, que existen dos clases de personas, por un lado aquellas que transmiten energía positiva y que él llama Personas Me...

Autor:

Escritor en Blogs y páginas Web. Articulista y Editor de contenidos en Internet. Colaborador en Medios de Comunicación On-Line. Técnico Deportivo. Especialista en Psicología del Deporte y Liderazgo.

Este usuario ha publicado 55 artículos.

Deja tu comentario